Al Gore pudo haberse otorgado el título de principal promotor de Internet, pero si hay un político que le deba casi todo a la Red, éste es Barack Obama. Analizamos el uso que de ella ha hecho y cómo puede devolverle el favor.
Ya en el 2004 se comenzaban a oir los primeros rumores por foros de EEUU sobre un tal Senador Obama, un gran orador que podía llegar lejos: "¡Wow!, ¿quién es este tío?". Internet puso entonces su atención en este político, que pronto se dió cuenta de que si tenía que luchar contra gigantes como Hillary Clinton en las primarias, y después contra un político como John McCain, con mucha más experiencia que él, sólo tenía una opción: atraer al electorado internauta.
Para ello, el ahora presidente electo de los EEUU pasó de una postura "clásica", utilizando Internet como cualquier otro medio de comunicación, a otra mucho más inteligente, rodeándose de expertos reconocidos y sacándole todo el jugo a la herramienta más potente que cualquier político pudiera imaginar.
Precedentes Quizá muchos no hayamos oído hablar de Howard Dean, pero fue un contendiente serio durante las primeras semanas de las primarias del partido demócrata en 2004. Aunque finalmente fue John Kerry el que se llevó el gato al agua, la campaña basada en Internet de Dean hizo que estuviera a punto de saltar la sorpresa. Incluso John McCain hizo un uso razonablemente lógico de la Red en 2004 en su intento de arrebatarle la candidatura republicana a George W. Bush, con una campaña de banners dirigidos a un target específico. Pero ha sido Barack Obama el que ha entendido la verdadera fuerza de la Red y la ha aprovechado al máximo. Entendiendo Internet La gran diferencia entre los anteriores usos de la Red como punto de articulación de una campaña electoral y el enfoque de Obama es que él ha entendido la filosofía de la web 2.0. No se trata únicamente de un medio de "broadcast" en el que una persona llega a millones, sino que la verdadera fuerza reside en que cada usuario puede actuar como resonador haciendo que la señal inicial sea mucho más potente. Así, Barack Obama no escogió al azar a la persona que tenía que dirigir su cibercampaña, optando por Joe Rospars, encargado de la sorprendente ofensiva via web de Howard Dean, de quien hemos hablado antes. Pero el toque de genialidad vino de la mano del creador de la red social Facebook, Chris Hughes, que fue el encargado de realizar la verdadera herramienta 2.0 de la campaña, el sitio web myBarackObama.com. Las herramientas Lejos de ser una web a la antigua usanza, myBarackObama.com fue pensada como una verdadera red social, diseñada para que sus usuarios se comunicaran entre ellos y se convirtieran en generadores de campañas activas pro-Obama, coordinando llamadas masivas para movilizar al electorado, desmentir rumores sobre el candidato, o incluso crear aplicaciones para Iphone con las cuales propagar el mensaje del candidato demócrata. Pero, sobre todo, el sitio web sirvió para captar fondos para la campaña. Y es que el gran secreto del éxito de la campaña de Obama ha sido la recaudación de fondos a través de Internet, que ha conseguido, mediante aportaciones de poca cuantía, triplicar la cantidad de dinero reunida por Hillary Clinton primero, y John McCain después, políticos que optaron por la opción de recibir grandes sumas de dinero de los lobbys, limitadas por la ley electoral. Por último, los asesores de Barack Obama supieron sacar el máximo partido a los vídeos virales, siendo la canción "Yes, we can" de Will.I.Am, de los "Black Eyed Peas" su máximo exponente. El futuro Después de la gran ayuda que ha supuesto la Red para el éxito de Barack Obama, ¿cuáles son las promesas electorales referentes a Internet que podemos ver cumplidas durante los próximos cuatro años? Para comenzar, Obama apuesta por una Red sin barreras, impidiendo que los operadores comiencen a poner reglas que limiten el acceso ilimitado a Internet. Según sus declaraciones, si Internet se ha hecho tan grande ha sido por ser la red más abierta de la historia. Obama también quiere poner a los EEUU a la cabeza del acceso en Internet por banda ancha, ya que actualmente ocupa el lugar número 15, muy por detrás de lo que debiera tener una de las naciones con mayor producción de contenidos para Internet. Esto se podría traducir en una de las mayores inversiones en infraestructura de banda ancha de la historia de los EEUU. También ha prometido cambios en la manera de repartir las licencias de uso del espectro radioeléctrico para promover un más fácil acceso al mismo de empresas con ideas innovadoras, así como un replanteamiento de la política de privacidad dentro de territorio estadounidense, impidiendo que los cuerpos de seguridad tengan carta blanca para intervenir comunicaciones privadas como hasta ahora. Por último, para evitar la contratación de personal cualificado en el extranjero, será mucho más riguroso a la hora de consentir que las empresas trasladen sus labores de I+D al extranjero, compensando esta nueva dificultad con un aumento del número de visados para trabajadores con alta calificación técnica, permitiendo que más talentos vayan a trabajar en los EEUU. Si a todo esto le sumamos una serie de nombres de prestigio en Internet que podrían formar parte de su consejo asesor, vemos que hay muchas posibilidades de que la Red se beneficie de un presidente como Barack Obama. El tiempo lo dirá. Fuente: www.terra.es |